
En América Latina, el uso de billeteras digitales ha crecido de forma acelerada en los últimos años, impulsado por la digitalización financiera y la necesidad de mayor inclusión. Según datos de Statista, más del 60% de los usuarios digitales en la región ya utiliza algún tipo de billetera electrónica o medio de pago móvil. A su vez, IDC proyecta que el gasto en tecnologías fintech en Latinoamérica crecerá a tasas superiores al 15% anual hacia 2027, consolidando a los pagos digitales como uno de los principales motores de transformación.
En Chile, esta tendencia también es evidente. De acuerdo con el Banco Central de Chile, los pagos electrónicos han crecido sostenidamente y hoy representan más del 70% de las transacciones minoristas, lo que refleja un ecosistema cada vez más digitalizado y preparado para nuevas soluciones financieras.
Ante este escenario, cada vez más empresas están evaluando realizar el pago de remuneraciones, bonos y beneficios a través de billeteras digitales, buscando mayor agilidad, trazabilidad y acceso para sus colaboradores. Sin embargo, la clave está en hacerlo de forma segura.
"Hoy existen tecnologías y marcos normativos que permiten que el pago por billetera digital sea viable y seguro. Pero la seguridad no depende solo de la tecnología, sino también de la estrategia de ciberseguridad de cada empresa y de las prácticas del colaborador", explica Gina Marcela Moreno, Product Development Manager de TIVIT LATAM.
Entre los riesgos más frecuentes se encuentran el phishing, la suplantación de identidad, vulnerabilidades en APIs y fraudes internos. Para mitigarlos, la especialista de TIVIT recomienda a las empresas realizar un análisis de riesgos previo, evaluando procesos internos y posibles puntos vulnerables. Asimismo, es fundamental seleccionar billeteras digitales que cuenten con estándares robustos de seguridad, como cifrado end-to-end, autenticación multifactor y monitoreo continuo.
También se recomienda aplicar controles de acceso estrictos, proteger la información tanto en tránsito como en reposo y capacitar constantemente al personal en buenas prácticas de seguridad digital.
"Las organizaciones deben establecer un plan de respuesta a incidentes y verificar constantemente su infraestructura. La adopción de modelos como Zero Trust y el uso de inteligencia artificial para detectar patrones anómalos son fundamentales en el contexto actual", agrega Moreno.
La seguridad también depende de los trabajadores, quienes pueden proteger sus ingresos digitales siguiendo recomendaciones básicas, como activar la autenticación multifactor, descargar únicamente aplicaciones oficiales desde tiendas verificadas, evitar el uso de redes Wi-Fi públicas, no compartir claves o códigos de verificación y revisar periódicamente los movimientos de sus cuentas.
El crecimiento del ecosistema fintech en la región, impulsado por la adopción de nuevas tecnologías y el cambio en los hábitos de los usuarios, posiciona a las billeteras digitales como una alternativa cada vez más relevante para el pago de remuneraciones. Sin embargo, su implementación requiere una estrategia sólida que combine tecnología, procesos y educación.
En este contexto, contar con aliados tecnológicos especializados es clave. "En TIVIT ayudamos a las empresas a diseñar políticas de seguridad, gestionar la infraestructura y acompañar todo el proceso de digitalización. La colaboración con expertos reduce riesgos y facilita el cumplimiento normativo", destaca Moreno.
El pago de sueldos y beneficios vía billetera digital no solo representa una oportunidad para modernizar la gestión financiera de las empresas, sino también para fortalecer la relación con los colaboradores, promoviendo mayor flexibilidad e inclusión. No obstante, el éxito de esta transformación dependerá de la capacidad de las organizaciones para implementar medidas de ciberseguridad efectivas y generar confianza en el uso de estas herramientas.
En un entorno donde la innovación financiera avanza rápidamente, espacios como Fintech Forum se vuelven clave para analizar estos desafíos y compartir experiencias sobre cómo impulsar una adopción segura y eficiente de los pagos digitales en la región.