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La digitalización y los cambios regulatorios están redefiniendo las reglas del movimiento de capitales en América Latina. En una conversación en el programa “Información Privilegiada”, conducido por Gonzalo Restini, el Chief Business Officer (CBO) y cofundador de Vita Wallet, Moisés Zambrano, analizó la evolución de la firma tecnológica y las proyecciones de una industria financiera que se aleja progresivamente del dinero en efectivo y de los métodos de pago tradicionales.
Fundada en Chile en 2019, Vita Wallet nació con el objetivo de resolver una problemática muy específica: facilitar que los migrantes realizaran envíos internacionales de dinero de forma rápida y segura. Tras validar su modelo durante el primer año, la Fintech expandió sus fronteras, conectando mercados clave como Colombia, México y Argentina.
Sin embargo, el salto más significativo se dio con el lanzamiento de su línea para empresas (Vita Wallet Business). A través de su plataforma y de la integración de APIs, hoy permiten que importadores y exportadores gestionen transacciones transfronterizas sin fricciones. "Ayudamos a que una empresa pague una importación o reciba una exportación en su moneda local. Recientemente lanzamos de forma oficial las cuentas en euros. Si eres un exportador chileno o tienes una LLC en el extranjero, facilitamos el recaudo local en Europa y el posterior retiro en Chile, evitando tener que abrir cuentas físicas complejas afuera", explicó Zambrano.
Consultado sobre la coyuntura del sistema financiero y la necesidad de robustecer la seguridad institucional, el cofundador de la Fintech advirtió que los mecanismos tradicionales suelen ser muy lentos para el ritmo actual de los negocios. A su juicio, las fallas institucionales dañan de manera profunda los avances logrados en materias como Open Finance y la propia Ley Fintech.
Frente a esto, la estrategia de Vita Wallet se ha sustentado en dos pilares:
Para el ejecutivo de Vita Wallet, el mercado está experimentando un cambio conductual acelerado impulsado por las preferencias de los usuarios frente a los altos costos asociados a las tarjetas de crédito tradicionales (como Visa o Mastercard).
"Este invierno en particular se verá una proliferación de pagos a través de códigos QR del sistema Pix (Brasil) en centros de esquí chilenos, así como un incremento de métodos locales debido a la afluencia del turismo transandino", adelantó Zambrano.
La Fintech se encuentra capitalizando esta tendencia ofreciendo su infraestructura como servicio. De este modo, permiten que firmas de diversas latitudes recauden localmente en Estados Unidos, Brasil o México de forma directa. "Buscamos resolver la cadena en un solo punto, evitando que las empresas deban contratar procesadores internacionales que cobran entre el 3% y 4% por concepto de adquirencia con tarjeta, sumado al costo del tipo de cambio y la transferencia final a Chile", concluyó.