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¿Necesita Chile replicar Pix? Industria se inclina por llevar los pagos instantáneos al comercio
Mientras el sistema de transacciones brasileño gana terreno entre los turistas que visitan el país, el Banco Central prepara nuevas normas para potenciar la infraestructura existente y avanzar hacia una mayor interoperabilidad del sistema.
August 28, 2026
Por
El Mercurio

Jueves, 14:00 horas. En un conocido restaurante del Mercado Central, entusiasmado y a viva voz, uno de los garzones anuncia la novedad a un grupo de turistas brasileños: en ese local sí se puede pagar con Pix. El sistema de pagos instantáneos de Brasil, uno de los más exitosos del mundo, con más de 100 millones de usuarios, hoy se puede utilizar también en hoteles, tiendas, centros de ski y con operadores turísticos que buscan facilitar las compras de los visitantes de ese país.

No es casual. En julio de este año, más de 150 mil turistas brasileños llegaron a Chile, la cifra más alta registrada hasta ahora en un solo mes. Para muchos de ellos, poder pagar con Pix significa utilizar el mismo sistema al que están habituados en su país. Su uso en comercios nacionales incluso se ha duplicado, impulsado principalmente por la llegada de visitantes durante la temporada invernal.

Diseñado y lanzado en 2020 por el Banco Central de Brasil (BCB), Pix permite realizar pagos y transferencias en segundos, las 24 horas del día y sin costo para las personas. Su adopción ha sido masiva y hoy supera en volumen de operaciones a las tarjetas de crédito y débito combinadas. Según datos del BCB, correspondientes al segundo semestre de 2025, Pix representa el 54,7% de todas las transacciones financieras del país. Su impacto ha sido tal que incluso el economista y Premio Nobel Paul Krugman lo ha destacado como un modelo exitoso y eficiente de infraestructura pública de pagos, animando a otros países a aprender de la experiencia brasileña (ver recuadro).

Hace un año en Chile se estimaba que unos 50 comercios ya aceptaban pagos con Pix a través de fintechs como VirtualPOS y Pago Virtual del Sur (PVS), entre otras. Más recientemente se sumó Ionix Payments, que está habilitando esta alternativa para comercios que buscan llegar a consumidores brasileños.

“Inicialmente vemos una oportunidad importante en sectores como retail, e-commerce, turismo, hotelería, entretenimiento y servicios, donde existe una alta proporción de consumidores extranjeros y donde ofrecer métodos de pago locales puede tener un impacto directo en conversión”, explica Ignacio Bebin, gerente regional de Ionix Payments.

La incorporación de Pix forma parte de una estrategia más amplia: “Facilitar que los comercios puedan aceptar nuevas formas de pago desde una misma infraestructura sin tener que desarrollar e integrar cada alternativa por separado”, afirma.

Además, existe un beneficio económico relevante para los comercios. “Pix puede representar una alternativa de menor costo frente a la aceptación de tarjetas internacionales, por lo que no solo permite ofrecer una experiencia de pago más familiar al consumidor brasileño, sino que también puede ayudar al comercio a reducir sus costos de aceptación y mejorar la economía de cada transacción”, agrega el ejecutivo de Ionix Payments.

Regular más que construir

La expansión de Pix en Chile ocurre en paralelo a la discusión sobre cómo avanzar hacia una nueva generación de pagos instantáneos en el país.

El último Informe de Sistemas de Pago del Banco Central muestra que las transacciones digitales son cada vez más relevantes en la vida cotidiana de las personas y comercios, y que la oferta de servicios de pago continúa ampliándose. El reporte también documenta avances en el acceso y regulación de las infraestructuras del mercado financiero, y destaca la importancia de seguir aumentando su utilización para fortalecer la seguridad y eficiencia de las transacciones.

El instituto emisor menciona que si bien el sistema de transferencias electrónicas de fondos (TEF) cuenta con una serie de atributos y un alto nivel de uso, tiene como desafío mejorar la experiencia de pagos entre personas y entre comercios, así como también expandir su uso desde transacciones ocasionales entre personas a pagos más eficientes hacia los comercios.

“Es importante tener presente que, actualmente, el 76% de las TEF interbancarias corresponde a pagos entre personas naturales, mientras que solo un 10% son utilizadas para pagos de personas a empresas”, indican desde el BC.

Esto explica que la autoridad haya puesto el foco en los pagos a comercios y en la interoperabilidad. “El Banco Central ha enfatizado en varias oportunidades la importancia de avanzar en el desarrollo de pagos a comercio a través de TEF y hacia una mayor interoperabilidad posible, minimizando la fragmentación de los pagos cuenta a cuenta”, añaden.

El próximo paso será establecer los lineamientos regulatorios para que la infraestructura existente pueda utilizarse mejor para los pagos a comercios. “Durante el segundo semestre, el Banco Central propondrá normas sobre el desarrollo de los pagos inmediatos en el comercio”, aseguran en el instituto emisor.

Modelo no replicable

A diferencia de Brasil, Chile no necesita construir desde cero la infraestructura para hacer posible un sistema como Pix. “No existe una fórmula única. Antes de replicar un modelo exitoso, cada país debe analizar el estado de desarrollo de su propio sistema de pagos e identificar cuáles son las fricciones que busca resolver. Brasil, por ejemplo, partió en un escenario muy distinto al de Chile, con mayores niveles de informalidad y menor eficiencia en los pagos electrónicos”, comentan desde FinteChile.

En Brasil, fue el Banco Central el que tomó la iniciativa y desarrolló Pix como una infraestructura nacional. En Chile, en cambio, la arquitectura ha sido desarrollada principalmente por actores privados y el instituto emisor busca establecer las reglas para que bancos, fintechs, operadores de pago y cooperativas puedan conectarse e interoperar.

Desde la asociación gremial puntualizan que esta diferencia también determina la estructura del mercado. “El éxito de Pix no radica únicamente en la tecnología, sino en que el Banco Central de Brasil estableció la participación de todos los actores relevantes del ecosistema: bancos, cooperativas, instituciones de pago, fintechs y operadores de infraestructura. Esa obligación generó un verdadero efecto de red”, recalcan.

En ese contexto, Pix permitió transformar la experiencia de pago: transferencias instantáneas, disponibles 24/7 y de bajo costo, que facilitaron el uso cotidiano de los servicios financieros.

“Para comprender mejor la incorporación de Pix, es importante destacar que Brasil enfrentaba una mayor informalidad económica y una menor confianza en las instituciones financieras. En la práctica, muchas personas tenían una cuenta bancaria, pero seguían utilizando efectivo o mecanismos informales para realizar sus pagos”, cuentan desde FinteChile, a la vez que subrayan que el éxito de Pix se explica por la experiencia que entrega a personas y comercios, más que por el hecho de que sea una plataforma administrada por el Banco Central de Brasil.

Chile, en cambio, cuenta desde 2008 con un sistema de transferencias electrónicas de fondos ampliamente utilizado. “Por eso, el desafío no es crear un sistema desde cero, sino evolucionar la infraestructura existente para hacerla más interoperable, incorporar nuevas funcionalidades y ofrecer una experiencia más simple para personas y comercios”, enfatizan desde la entidad gremial. Además, dicen que es importante asegurar que los distintos actores puedan operar bajo reglas comunes y evitar que el sistema se fragmente.

“El desafío para Chile es construir un ecosistema interoperable que mejore la experiencia del usuario, impulse la competencia y acelere la innovación en medios de pago. En ese contexto, el rol del Banco Central debiera centrarse en definir las reglas, los estándares y la supervisión del sistema, mientras la innovación y el desarrollo de nuevos productos permanecen en manos de los actores privados”, concluyen.

El debate que abrió Paul Krugman

El economista estadounidense y Premio Nobel Paul Krugman ha destacado a Pix como uno de los ejemplos más relevantes de innovación en sistemas de pagos digitales.

En 2025, en su artículo “Has Brazil Invented the Future of Money?”, advirtió que Brasil podría haber anticipado el futuro de los sistemas de pago con Pix. Y mencionó su rápida adopción, sus bajos costos y su capacidad para promover la inclusión financiera.

Hace poco más de un mes, Krugman volvió a referirse a Pix a propósito de las medidas comerciales impulsadas por Estados Unidos contra Brasil y los cuestionamientos del gobierno de Donald Trump. En su artículo “Trump's War on the Future, Monetary Edition”, sostuvo que cuestionar a Pix como una práctica comercial desleal equivale a castigar el éxito de un sistema que ofrece a los ciudadanos una alternativa de pago más rápida, barata y accesible.

Para el economista, la discusión sobre Pix va mucho más allá de Brasil, ya que abre un debate sobre quién debe proveer la infraestructura de pagos del futuro (el Estado o las empresas privadas) y qué ocurre cuando una solución pública resulta más eficiente y económica que las alternativas privadas.