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Menos comisión y más conversión: ¿Por qué los pagos cuenta a cuenta crecen aceleradamente en Chile?
Mientras los pagos con tarjeta pueden implicar comisiones de hasta un 3%, los pagos cuenta a cuenta operan con tarifas que fluctúan entre el 0,2% y el 0,5% del monto transado, lo que representa un ahorro cercano al 70% en costos de recaudación.
February 2, 2026
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Chillan Online

Durante años, pagar con tarjeta fue sinónimo de comodidad en Chile, sin embargo, ese dominio ya no es tan predominante. En el ecosistema financiero local, el checkout -ese último y decisivo clic antes de concretar una compra- está viviendo un cambio de paradigma, los pagos cuenta a cuenta ganan terreno frente al modelo tradicional de tarjetas, impulsados por menores costos, mayor eficiencia y una experiencia de usuario más simple.

En este escenario, Khipu, la fintech chilena pionera en pagos por transferencia simplificada, es uno de los principales protagonistas de esta transformación. Lo que partió como una alternativa más inclusiva y económica, hoy compite de igual a igual a los sistemas tradicionales de pago con tarjeta.

Menos comisión, más margen

Uno de los factores clave detrás de este cambio es el costo. Mientras los pagos con tarjeta pueden implicar comisiones de hasta un 3%, los pagos cuenta a cuenta operan con tarifas que fluctúan entre el 0,2% y el 0,5% del monto transado, lo que representa un ahorro cercano al 70% en costos de recaudación.

“La diferencia está en la estructura”, explica Camila Cangas, VP of Sales de Khipu. “Al eliminar intermediarios como las redes internacionales de tarjetas, el pago va directo desde la cuenta del cliente a la del comercio. Para empresas con alto volumen de transacciones, ese ahorro no es marginal, impacta directamente en su rentabilidad”, destaca.

Pero el costo no es el único argumento. Según cifras de la compañía, con más de 3 millones de transacciones mensuales en clientes de alto volumen, el pago cuenta a cuenta logra tasas de conversión hasta 15 puntos porcentuales superiores a las de los pagos con tarjeta tradicionales, incrementando las ventas.

La razón está en la mejor experiencia del usuario: Menos pasos, menos datos que ingresar y menos tiempo. El flujo de pago se completa en dos clics y puede tardar entre 15 segundos y un minuto y medio, evitando errores comunes como números de tarjeta mal digitados o rechazos por validaciones externas.

“Muchas veces se piensa que el consumidor prefiere la tarjeta, pero la realidad es que la estructura del checkout influye en la decisión de qué medio de pago usar”, señala Camila Cangas. “Cuando el botón de pago cuenta a cuenta está bien priorizado, los usuarios lo eligen de forma natural porque es más rápido y simple”, detalla la experta.

Por otra parte, y a diferencia de los modelos tradicionales, el pago cuenta a cuenta también entrega más data del pagador: su rut, correo, nombre completo, banco desde el cual paga. Esto permite a las empresas tener más información sobre sus pagadores reducir tareas manuales, minimizar errores y acelerar procesos críticos como el onboarding de clientes o la validación de pagos, algo especialmente relevante en sectores como telecomunicaciones, retail y utilities.

Del e-commerce al mundo físico

Este avance no se limita sólo al canal digital. Las alianzas estratégicas con operadores de POS han permitido llevar el pago cuenta a cuenta al comercio presencial, mediante códigos QR dinámicos en máquinas Android. Así, incluso en tiendas físicas, los comercios pueden acceder a tarifas más bajas que las de débito o crédito.

Con experiencias como las de Khipu -con más de 8 millones de usuarios y 4.000 comercios activos en Chile- y con empresas que buscan eficiencia, liquidez rápida y certeza operativa; el mensaje es claro, el pago cuenta a cuenta está potenciando la rentabilidad de los comercios que lo integran.