
Este es el año clave para una fintech que sobrevivió al estallido social de 2019, cuando recién comenzaba a gestarse. También se sobrepuso a la pandemia, justo en el momento de su lanzamiento, y logró cumplir con las exigencias de su principal accionista, el Grupo Credicorp, que inyectó más de US$ 40 millones para ponerla en marcha. Así, tras la aprobación final de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Tenpo alcanzó su propósito inicial: convertirse en el primer neobanco de Chile.
“Sobrevivimos a exigencias, controles, normas, solvencia, capital e idoneidad de la administración. Tienes que sacarte un siete en todo para el ente regulador: capacidades de talento, tecnológicas y operativas. Es un proceso que se verifica operacionalmente y que nos tomó dos años, que es lo que establece la Ley General de Bancos”, detalla a FORBES CHILE el hombre que ha liderado todo el proceso, Fernando Araya.
Nada de lo anterior fue tan difícil como la transformación mental que atravesó el ejecutivo tras una carrera en el mundo tradicional de la industria de la banca y consumo. Araya es ingeniero comercial de la Universidad de Chile y también estudió en Stanford University. Su carrera profesional tiene más de 20 años de desarrollo en industrias como fintech, banca y consumo, en empresas como Caja Los Andes, BCI y Unilever. Recuerda que cuando fue contactado por Credicorp para iniciar este desafío vivió muchos momentos de satisfacción, pero también de crisis con una pregunta recurrente en estos casi seis años: “¿Seré capaz de lograrlo?”.
“El principal cambio vino en mí. Tuve varias crisis muy difíciles sobre si es que yo sería capaz de lograr la transformación mental necesaria para esto. Nuestro ADN es la resiliencia. Lo más bonito ha sido ver el impacto social de construir una compañía basada en un propósito. No fue algo diseñado ortodoxamente por leer un libro, sino por convicción. Ese propósito articuló nuestro modelo de negocio, arquitectura tecnológica y crecimiento y para mí es muy reconfortante cuando algo te hace sentido”, cuenta.
Hoy Tenpo contabiliza más de 2,5 millones de clientes —de los cuales el 75% son clientes activos—, una cartera de tarjetas de crédito de 300.000 personas y colocaciones por sobre los 130-140 millones de dólares. Son un actor relevante en la industria fintech de Chile y en 2026 se preparan para el proceso de setup —interconexiones con el Banco Central y el Depósito Central de Valores, y procesos que solo se inician tras obtener la licencia— y así entrar en operación bancaria. Además, no descartan ampliarse en otro país de la región, pero no da más detalle, así como conseguir el punto de equilibrio en 2027, pues aún no son rentables.
Y para ello, están invitando a los clientes de Tenpo Payments (la emisora de prepago original) a evolucionar hacia Tenpo Bank. “Queremos acelerar la inclusión financiera. En Chile hay cerca de 8 millones de personas no bancarizadas o sin acceso a crédito formal. Abordar esto es una urgencia país para ayudar al crecimiento y disminuir la inseguridad frente al crédito informal o ‘gota a gota’”, señala Araya.
Para Tenpo, este es uno de los puntos más fuertes de su operación que le permitió crecer en número de clientes: atender un segmento de la población al que los bancos tradicionales no tenían acceso. “No es que a la banca tradicional no le interese este 60% desatendido, es que su modelo no se lo permite; nosotros, como compañía tecnológica, sí podemos. Es la historia de referentes como Nubank”, añade el ejecutivo.