
La fintech chilena Clay cumplió 10 años con su software de gestión financiera y contable y entró en un etapa de scaleup al registrar un ritmo de crecimiento constante año sobre año de 30% en 2024, 23% en 2025 y una proyección de 23% para 2026. Cuenta además con un producto que hoy es usado en Chile por 4 mil clientes empresas y para fin de año proyecta llegar a 5 mil.
Esta nueva posición de la empresa se gestó a partir de un cambio cultural, con la idea de que todas los ejecutivos se sientan parte de un objetivo en común. Se introdujeron asesorías, capacitaciones y evaluaciones de desempeño, además de inducciones y charlas internas que ayudaron a que todo el equipo tuviera la misma base de funcionamiento. El trabajo remoto fue clave en este proceso, porque le permitió a Clay sumar talento sin el filtro de la ubicación, dentro y fuera de Chile.
Uno de los efectos más visibles de esta nueva cultura ha sido la velocidad en la ejecución de tareas y toma de decisiones. Se instauró un criterio de aprender rápido, adoptar lo que se sabe que funciona y ofrecer un mejor servicio. Este propósito, llevó a Clay a incorporar inteligencia artificial en el trabajo interno y en el día a día de forma transversal, sin importar el área, tanto IA conversacional, como herramienta de código e IA agéntica en procesos internos.
Asimismo, Clay se convirtió este año en el primer software financiero en integrar la Inteligencia Artificial de Claude y ChatGPT mediante el estándar Model Context Protocol (MCP) que permite a sus usuarios conversar directamente con sus datos financieros y contables en lenguaje natural, en tiempo real y sin necesidad de exportar planillas ni archivos. Agilizando la obtención de datos, análisis y reportes del estado financiero de las empresas.
“Cumplir diez años y entrar formalmente a la etapa de scaleup demuestra que nuestro propósito original sigue intacto: combinar innovación tecnológica de punta con el mejor talento humano para ofrecer un servicio de excelencia. En esta década, nos hemos consolidado como un pilar de solidez administrativa y un motor de crecimiento para las empresas en Chile. Con un crecimiento acumulado superior al 23% en los últimos dos años, reafirmamos que este es solo el comienzo y que nuestra plataforma tiene el potencial de transformar la gestión de muchísimas más compañías”, comentó Jean Boudeguer, cofundador y CEO de Clay.
El objetivo de este año es capitalizar este impulso con la meta de llegar a más de 5.000 empresas que incorporen el software de gestión financiera y contable de Clay para fin de año. Para lograrlo, el foco está en llegar a los clientes correctos, entregar una gran experiencia en cada etapa y consolidar a Clay como el partner que acompaña la expansión de cada negocio.
Clay es un software chileno de gestión financiera y contable fundado en 2015. Su misión es simplificar la administración de datos financieros, centralizar la información financiera, automatizar tareas contables rutinarias y entregar análisis en tiempo real para acelerar la toma de decisiones en empresas medianas y en crecimiento.
Su plataforma está conectada en línea con 14 bancos, el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Tesorería General de la República (TGR) para obtener una conciliación bancaria automática, con la actualización de los datos cada dos horas de forma autónoma. La herramienta cruza cada movimiento bancario con facturas, boletas de honorarios y remuneraciones pendientes, operando fluidamente en pesos, dólares y euros.
Clay organiza sus funciones en módulos que abarcan un panel de control de gestión y flujo de caja proyectado. Módulos de cobranza automática, cuentas por pagar y cobrar, y gestión de proveedores. Asimismo, cuenta con módulos de nóminas de pago, facturación electrónica y centros de costo. Su función contable avanzada incluye gestión tributaria (Propuesta F29, Propuesta recuadro F22, RLI, auditor SII), estado de resultados, balance y libros contables. Clay ofrece un modelo multi-empresa y multi-usuario sin costo adicional en todos sus planes.
Clay fue pensado para resolver el problema fundamental de las empresas: crecer con orden administrativo. Esta filosofía facilita el trabajo colaborativo en un mismo espacio digital entre el dueño del negocio y su contador, permitiendo a ambos compartir la misma información. Con esta combinación de automatización bancaria, colaboración en tiempo real e inteligencia artificial, Clay se consolida como un aliado estratégico para las empresas que buscan escalar su operación con total control y eficiencia técnica.