Bancos en Chile cierran un quinto de sus sucursales en seis años

Autor: Diario Financiero

A la par que la banca aumenta su negocio virtual (vía internet), el número de oficinas se reduce. Chile no ha escapado a esta tendencia global: en solo seis años, la industria financiera local ha cerrado el 20% de sus oficinas, lo que considera casas matrices, sucursales, cajas auxiliares y oficinas de apoyo.

Según datos de la Comisión del Mercado Financiero (CMF), en diciembre de 2014 se contabilizaron 2.362 oficinas a nivel nacional, la cifra más alta de la última década. En octubre del año pasado, la cifra cayó a 1.913 ubicaciones, lo que equivale a 449 dependencias menos, y se espera que la tendencia siga a la baja.

"A medida que la industria de la banca se vuelve un negocio virtual, las sucursales bancarias físicas podrían tornarse superfluas", dice el estudio Real Estate 2020: Construyendo el Futuro realizado por PwC.

La baja en el número de oficinas bancarias en el país fue particularmente relevante en 2019, año en el que se evidenció una caída del 5% en las ubicaciones respecto al ejercicio previo. A octubre de 2020, el retroceso fue de 4% frente a todo el año anterior.

En el mercado hay coincidencia en que la pandemia aceleró esta nueva tendencia en la forma en que los consumidores están interactuando con sus bancos a nivel mundial. En Chile, se sumó la crisis social (en que más de 260 sucursales fueron afectadas), lo que llevó a muchas instituciones bancarias a bajar definitivamente la cortina de locales afectados por el vandalismo.

La nueva generación

Más allá de la contingencia vivida en Chile a fines de 2019, la tendencia de los bancos de los países más avanzados es el negocio virtual. Es más, un 24% de los clientes prevé usar menos o dejar de visitar por completo las sucursales después de la crisis actual, según un estudio de Boston Consulting Group (BCG). El reporte dice que los consumidores millennial y Gen-Z se han acostumbrado especialmente a los canales digitales durante la crisis.

No obstante, el recorte global de las redes de oficinas de la banca comenzó con la crisis financiera de 2008. Las sucursales europeas, por ejemplo, se han reducido desde entonces en casi un tercio, hasta 165 mil locales.

La consultora Kearney proyecta un recorte de 40 mil establecimientos a nivel global en los próximos tres años, lo que podría generar un ahorro anual antes de impuestos de 12.000 millones de euros, asumiendo un costo de 300 mil euros por banco cerrado, según cálculos de Breakingviews citados por Reuters.

En España, la inmensa mayoría de los bancos continuó rebajando su red comercial el año pasado, con el objetivo de mejorar de disminuir costos e impulsar los canales digitales. De esta manera, el número de oficinas de las entidades de depósito se situó en 22.761, es decir, en niveles anteriores a 1980.

Se afirma que la cifra seguirá a la baja en los próximos ejercicios y lo hará de una manera, incluso, más acelerada, estimando la clausura de entre 3.500 y 4.000 sucursales. El grueso de este ajuste se deberá al plan acordado por Santander, que pretende materializar un cierre de 1.033 agencias antes del próximo agosto, y del proyecto que definirá CaixaBank y Bankia en su fusión, que afectará a unas 1.400 unidades, prevén analistas.

En Chile no hay estimaciones sobre el cierre de nuevas oficinas de la banca para el corto y mediano plazo, pero en la industria de los bienes raíces se espera que se sigan cerrando sucursales.

En todo caso, los bancos no renunciarán al espacio físico, aunque sí lo adaptarán a los nuevos tiempos. Por ejemplo, las entidades financieras españolas, antes de la pandemia, debutaron en las grandes arterias comerciales y de negocio de las principales capitales con espacios interactivos y tecnológicos.

Santander, BBVA, CaixaBank, ING, Sabadell, Bankia, Bankinter o Banca March, entre otras, dieron una vuelta de tuerca al concepto tradicional con la apertura de oficinas que incluyen espacios de coworking, cafetería, salas de reuniones y para eventos que facilitan la interacción con los clientes y la adaptación a las nuevas necesidades.

Banco Santander abrió el año pasado su primer Work Café en EEUU, situado en las calles 85 North con 6th Street, en el corazón del vecindario de Williamsburg en Brooklyn. El modelo de sucursal -creado en Chile- incluye espacios de coworking con WiFi, cafetería y cajeros de última generación.

Según Deloitte en su estudio Perspectivas Bancarias para 2021, muchos bancos pueden utilizar la racionalización del espacio de oficinas y sucursales como una de las palancas para reducir los costos fijos. "Sin embargo, los cierres de sucursales tradicionales podrían compensarse parcialmente con servicios de autoservicio y sucursales de próxima generación que mejoran la experiencia del cliente", sostuvo.

Por ejemplo, mencionó que US Bancorp planea mantener sus sucursales estilo café y enfatizar su papel para facilitar las conversaciones con los clientes a medida que las transacciones cambian cada vez más a los canales digitales.

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Diario Financiero

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