Banco Ético presenta solicitud de licencia a la CMF y podría comenzar a operar en 2023

Con un capital inicial de $ 30 mil millones, la entidad dirigida por la Fundación Dinero y Conciencia buscará irrumpir en el mercado de personas y empresas. El objetivo es tener cerca del 1% de cuota en el corto plazo.

Autor:
Nicolás Cáceres
Dec 22, 2021

Con un capital inicial de $ 30 mil millones, la entidad dirigida por la Fundación Dinero y Conciencia buscará irrumpir en el mercado de personas y empresas. El objetivo es tener cerca del 1% de cuota en el corto plazo.

Un nuevo actor ingresará al negocio bancario. No se trata de un holding financiero internacional ni de un player chileno.

El Banco Ético, una entidad financiera atípica en la industria, ayer presentó formalmente una solicitud de licencia bancaria a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).

Según el “Prospecto para la Solicitud de Licencia Bancaria” presentada al regulador, Banco Ético es una iniciativa que se gestó en 2012 en Europa a través de Triodos Bank y aterrizó en Chile en 2015 con un estudio de factibilidad cuyo primer paso fue el lanzamiento de la plataforma de crowdlending Doble Impacto.

“Partimos el año 2015 creando las capacidades de ser banco, los estudios, la formación del equipo y la búsqueda de los inversionistas. Con esto hecho, nos sentimos muy capacitados para hacer esta solicitud, sabiendo que tenemos un proyecto sólido que puede llegar a la luz”, dice el director ejecutivo de Banca Ética, Sebastián Cantuarias (en la foto).

Los accionistas


Para llevar adelante el proyecto crearon en Chile una estructura societaria (ver infografía) cuyo principal accionista es la Fundación Dinero y Conciencia (FDyC).

De acuerdo a la presentación de licencia bancaria, “uno de los principios rectores de la banca ética es la separación de los derechos políticos y de los derechos económicos de la acción, ello permite asegurar que las instituciones se mantengan fieles a su propósito fundacional y evitar la concentración de la propiedad y eventual venta por parte de quienes poseen los derechos económicos”.

Así, la entidad financiera será dirigida por la FDyC -que tendrá los derechos políticos-, mientras que los inversionistas institucionales y family offices tendrán derechos económicos a través de Certificados de Depósitos de Acciones (CDAs).

Entre los principales inversionistas de Banco Ético destacan: Inversiones Marchigüe, sociedad ligada a la familia Izquierdo Etchebarne; el grupo Binimelis Yaconi, ligado a Ana María Yaconi Santa Cruz y FIS Ameris.

Plan de negocios y capital inicial


De acuerdo al prospecto, el objetivo será “recibir en forma habitual dinero o fondos del público, con el objeto de darlos en préstamos, descontar documentos, realizar inversiones, proceder a la intermediación financiera, hacer rentar estos dineros y, en general, realizar toda operación que le permita la ley”.

Según Cantuarias, “nuestro plan de negocio está muy bien estructurado, permite estar seguros de que tendremos un banco que cumple los requisitos de solvencia, de riesgo y sobre todo de ser sostenible económicamente. Con esta base, nuestra participación de mercado estará en la primera parte por debajo del 1%”.

Para cumplir con las exigencias de capital que establece la normativa de la CMF, el Banco Ético contará con un capital inicial de UF 1.000.000 (unos $ 30.941 millones) dividido en 1.000.000 acciones.

El gobierno corporativo, estará compuesto de un directorio provisional formado por Rafael Sotil Bidart, Nicola Borregaard, Nelson Rodríguez Harvey, Liliana Manns Gantz, José Tomas Edwards Alcalde, Patricia Gatti, Diego Vidal Sánchez, Marina Bresslau Romano y Marcos Eguiguren Huerta.

Mientras que la gerencia general será comandada por el exgerente de Planificación del Banco del Desarrollo, Mauricio Rojas.

Respecto de los plazos para comenzar a operar, Cantuarias afirma que “la solicitud la CMF tiene un plazo de seis meses (para pronunciarse), que puede alargarse otros seis más, por lo tanto, una respuesta positiva podría llevar entre 6 a 12 meses. Esto obviamente si el regulador acepta la solicitud”.

“El primer paso es que la CMF nos apruebe y nos entrega la ‘autorización provisoria’, que nos permite crear el banco como sociedad de giro exclusivo y hacer el levantamiento del patrimonio del banco. A partir de ese momento nosotros tenemos 10 meses para tener el banco funcionando y que la CMF autorice su apertura al público. Nuestra expectativa es tener el banco funcionando el 2023”, dice.

Las metas


En cuanto a las metas, Cantuarias señala que en el primer año de operaciones el objetivo es financiar $ 40 mil millones, de los cuales, unos $ 15 mil millones ya desarrollan a través de Doble Impacto.

Respecto a los sectores a financiar, destacan educación, cultura, desarrollo social y medio ambiente. En la banca de personas, no darán créditos de consumo, sino que un producto denominado préstamo de “desarrollo personal y familiar”.

Asimismo, si bien el banco tiene un origen digital, la idea es tener una sucursal por cada capital regional de Chile.

Editor
Diario Financiero

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