Reguladores de la región se pronuncian sobre las Fintechs

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En Argentina, la Comisión Nacional de Valores (CNV) “motiva” a una parte de sus trabajadores a infiltrarse dentro del mundo fintech para aprender de primera mano cómo operan estos nuevos servicios financieros.

Así lo explicó el presidente de la CNV, Marcos Ayerra, quien en su visita a Uruguay en el marco de las Jornadas Anuales de Economía del Banco Central (BCU), disertó sobre los principales desafíos que las fintech presentan a los reguladores.

“Hay un desafío muy grande que es detectar, saber que está, que existe”, indicó Ayerra en alusión al surgimiento de nuevas plataformas tecnológicas.

Para poder entender cómo funcionan las fintech (entendidas como plataformas de tecnología aplicadas en finanzas), la CNV encontró una estrategia para insertarse como usuario infiltrado y no como regulador.

“Motivamos a nuestra gente de la mesa fintech -que son más jóvenes-, a que se inserten por todos lados. De hecho, los motivamos a que tengan sus cuentas de criptoactivos (y de) todos aquellos valores que no son regulados por nosotros, que traten de ser un participante”, señaló el presidente de la CNV.

Asimismo, Ayerra dijo que se incentiva a los funcionarios a “que se metan en los foros de discusión, que tengan cuentas en Twitter, que participen, en vueltas -quizás con otro nombre- para saber todo lo que pasa”.

La estrategia causó sorpresa e hilaridad en la audiencia así como la curiosidad de un hombre que de forma jocosa preguntó quién ponía el dinero para que los jóvenes invirtieran en esas fintech.

Entre risas Ayerra respondió: “En algunos casos hasta ponen dinero propio, algunos ganan, otros pierden pero están divertidos con eso”.

Desafíos regulatorios.

El gran reto actual de la industria financiera es la regulación y supervisión de las fintech. Saber cómo operan, cómo funciona la tecnología, qué buscan los nuevos usuarios, entender a los inversores y buscar el equilibrio entre la creatividad del mercado y el regulador. Esto fue lo que dejó en claro -además de Ayerra- el panel sobre fintech en la región que estuvo compuesto por Marcelo Barboza, presidente de la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) de Brasil, Kevin Cowan, de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) de Chile y que fue moderado por José Licandro, intendente de Regulación Financiera del BCU.

En el caso brasileño, Barboza manifestó que la postura del regulador de su país es “fomentar el constante desenvolvimiento” del mercado financiero sin dejar de asegurar la protección de los inversores. Según indicó, se debe buscar un equilibrio para sobrellevar esa “tensión natural entre la creatividad del mercado” y los organismos de regulación.

“No las podemos tratar (a las fintech) como si fueran inherentemente malas”, señaló Barboza.

Por el contrario, sostuvo que si bien “las fintech tienen el carácter de desafiar al regulador siempre”, este debe “aprender, adaptarse y enfrentar los desafíos” para que exista una sana competencia.

Asimismo, instó a que los países de la región trabajen juntos en “definir el alcance de las regulaciones de cada jurisdicción” y las competencias de cada autoridad, dado que el advenimiento de nuevas tecnologías “crea un ambiente en que las fronteras terrestres pierden relevancia”.

Por último, Cowan explicó lo que ha hecho Chile en materia de regulación de fintech y dijo que el regulador de su país se caracteriza por tener “una visión muy benigna” de este nuevo tipo de servicios financieros.

A su entender, las fintech y el proceso de innovación tecnológica tienen el potencial de expandir oportunidades de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas, mejorar alternativas de ahorro a personas, generar mayor competencia en el mercado financiero y constituirse en una fuente de exportación de servicios financieros.

Sobre el rol del regulador chileno, Kowan dijo que “se acerca (al sector) con una muy sana humildad”, dado que “se quiere resguardar sin entorpecer, y si no se puede, finalmente sí entorpecer”, indicó.

Para el regulador argentino, “el desafío es comenzar a pensar tecnológicamente” para poder “detectar y entender” las nuevas plataformas de negocios. “Estamos verdaderamente atrás”, concluyó Ayerre.