¿Cómo avanza el Venture Capital en la región?

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La palabra “riesgo” a veces genera muchas sensibilidades. “Por eso que nosotros preferimos decir Capital Emprendedor o simplemente Venture Capital. Sin traducción”. Cate Ambrose, presidenta y directora ejecutiva de la Association for Private Capital Investment in Latin America (LAVCA), hace esta aclaración antes de la entrevista.

A pesar de que LAVCA se enfoca en proyectos y startups de América Latina, su headquarter está en Nueva York, en plena 8th Avenue. ¿La razón? Aquí se manejan las relaciones y contactos de alto nivel entre inversionistas que quieren poner sus billeteras al sur de EEUU. El otro lugar está en Silicon Valley. Esta organización sin fines de lucro tiene cerca de 200 miembros, entre firmas de inversión, administradores de fondos locales, family offices, fondos soberanos e inversionistas corporativos, que en total controlan activos sobre los US$65.000 millones.

Cate, que además es comentarista en CNN en Español, Bloomberg y Fox Business, conoce perfectamente bien todos los recientes casos simbólicos de startups latinas. “Es un momento increíblemente importante para el ecosistema emprendedor de América Latina, en comparación de principios de esta década”, opina.

¿Qué pasó a principios de esta década?

A partir del 2011 llegaron varios fondos de EEUU que veían en Brasil una nueva oportunidad para las startup tech. Querían hacer algo similar a lo que había ocurrido un poco antes en India y China. Sequoia y Redpoint fueron algunos ejemplos. El objetivo era copiar el modelo norteamericano. Llegaron muchos profesionales almenes y estadounidenses entusiasmados por la idea.
Coindice con la creación de Start-Up Chile.

Exacto. Fue muy relevante su creación, porque empezó a poner a Chile en el mapa de los fondos. Debo reconocer que pensé que Start-Up Chile no iba a funcionar, especialmente porque Chile tiene un ecosistema muy cerrado. Pero me equivoqué. Fue clave para crear la mentalidad de emprendedores que hoy estamos viendo en Chile.

¿Y por qué fue tan relevante?

Básicamente porque invitó a emprendedores de todo el mundo. O sea, ese sentido de competencia entre startups locales y extranjeras fue esencial y sirvió como ejemplo a nivel mundial. Eso, sumado a lo que pasaba en Brasil, puso los ojos del mundo en América Latina… hasta que vino la crisis en Brasil con la depreciación de su moneda y la crisis política.

¿Entonces…?

Se cayeron las expectativas de un gran crecimiento de startup en la región o de adquisiciones importantes. Sobre todo la de los inversores de EEUU que habían puestos sus fichas en Latinoamérica. Pero a la vez pasó algo increíble: esta crisis permitió que se beneficiaría toda una nueva generación de emprendedores. Sin embargo, en 2016 muchos fondos ya estaban bastante angustiados… hasta que llegó DiDi Chuxing (el Uber chino).

Y compró la startup brasilera 99 en US$1.000 millones.

Así, Latinoamérica logró su primer Unicornio desde 2017. Desde entonces, ha comenzado una explosión nunca antes vista del ecosistema emprendedor e inversor en Latinoamérica.

¿Qué ha pasado desde entonces?

Ha crecido el interés por información de lo que está pasando en la región. De pronto, las grandes compañías de tecnología como Google, Facebook y Amazon comenzaron a ver Latinoamérica como una prioridad global.

¿Por qué?

Porque en China es difícil hacer negocios e India -a pesar de que es muy grande- tiene muchas dificultades regulatorias. Pero además, Latinoamérica se posicionaba como una región de gran crecimiento de usuarios.

¿Y cómo eso reenfocó el objetivo de LVCA?

Si bien nuestra misión estaba en el Venture Capital (VC), el dinero que estaba entrando a Latinoamérica superaba mucho a lo que proveía este sector. También han comenzado a llegar muchos Corporate Ventures y otras fuentes de capital. La industria está creciendo mucho más de lo que creíamos. Aparte de grandes empresas como Google, Facebook, Microsoft, Telefónica, también han entrado otras como Visa.

¿Cuál es la relación de ustedes con ellos?

Nos están financiando las investigaciones para construir el ecosistema tecnológico en la región. En los dos últimos años el crecimiento ha sido increíble. Rappi es un buen ejemplo. Y de pronto, llega Softbank en mayo de este año, anunciando que iba a poner US$5.000 millones en la región. Ese día, el teléfono acá no paraba de sonar.

¿Es demasiado dinero?

Sinceramente creo que Softbank puede invertir ese dinero en Latinoamérica, mejor que en cualquier pare de Latinoamérica.

¿Por qué?

Lo bonito es que ese dinero está llegando en un momento idóneo. Primero, hay una oportunidad de mercado por el tamaño de la región y el consumo de tecnología en todas las plataformas. Además, la falta de capital que hubo durante tantos años produjo una disciplina en Brasil y otros mercados, en pensar muy bien en negocios rentables desde un principio. Además la escalabilidad de América Latina, permite crecer de forma mucho más estable que si, simplemente, te dieran un cheque por US$1.000 millones.

Pero siempre hay riesgo…

Claro que sí. Y también puede distorsionar al mercado. Pero en general todo el mundo lo ve como algo positivo. Lo que me gustaría ver ahora eso sí, es más integración de los mercados, especialmente en México.

¿Y cómo ves a Chile?

Me encanta NotCo y lo interesante desde el punto de vista de las inversiones, es que esa startup rompe con esa idea del pasado de hacer un copypaste de lo que pasa en EEUU. De hecho, nosotros empujamos un poco a que las startup piensen en soluciones reales y de impacto. Los emprendedores en Chile y Latinoamerica tienen mucho de esa mentalidad. De crear algo no sólo por crearlo; sino porque ven que es un problema real. Creo que ese ese debería ser el ejemplo de Latinoamérica para los mercados más desarrollados.

El futuro latino

Ideas hay muchas, pero las startups latinoamericanas ¿están preparadas para pensar globalmente?

Es una nueva generación. La mayoría son jóvenes, lo que se nota mucho en el cambio de mentalidad. Además, es clave que haya ejemplos de emprendedores jóvenes exitosos.

¿Y en cuanto a los capitales chilenos?

En Chile hay muchas family offices que tienen dinero, pero no se quieren arriesgar mucho. De hecho se jactan de no haber perdido dinero en sus inversiones. ¡Pero eso no está bien! ¡Si no has perdido dinero no estás haciendo tu trabajo! Es parte del riesgo.

¿Qué otras ventajas tiene Latinoamerica para el ecosistema startup?

Debido a los ciclos de volatilidad, hace que te acostumbres a navegar en aguas inestables. Argentina es buen ejemplo. Como sea, Latinoamerica tiene la oportunidad de ser líder a nivel mundial y lograr que los europeos, africanos o chinos vengan a esta región para ver qué se está haciendo y escalar a otros mercados.

En este contexto, ¿cuál es el mensaje que se dio con la compra fallida de Cornershop por parte de Walmart?

No es un mal mensaje. Esas cosas pasan. Cornershop sigue siendo una startup muy viable y atractiva. Lo importante es que sigue adelante y podría ser adquirido por otro grupo o crecer de forma independiente.

¿Es tan importante la presencia de unicornios en Latinoamérica?

Personalmente creo que no. Las métricas a nivel global hablan de los unicornios, pero hay que ser muy cautelosos, no especular. Incluso nosotros dejamos de hablar de unicornios, porque no es una meta, para nada. Tener unicornios no es la métrica del éxito. Creo que lo importante es ver nuevos modelos de negocios.

Pero ahora que entró Softbank a la región, debería haber más unicornios. Es difícil pensar que no están buscando eso.

Ser unicornio significa una gran liquidez y crecer más rápidamente, pero más importante es ver hasta dónde llegan empresas como Rappi y que impacto están teniendo sobre el consumidor, en la economía, generación de empleo, etc. Algo que estamos siguiendo muy de cerca es el capital humano para trabajar.

¿Por ejemplo?

He visto como muchas startup están empujando a contratar más mujeres, a invertir mucho en formación y en beneficios. A veces es más importante tener un impacto positivo sobre la economía macro y el empleo, que tener una gran valorización sólo para inversores.

¿Qué pasará en el futuro cercano en el ecosistema latinoamericano?

Creo que viene fuerte la intersección de Fintech con la inclusión financiera, porque hay mucho dinero detrás de este último concepto. Otra tendencia fuerte es el crecimiento de Corporate Venturing. Y por último, veo muchísimo crecimiento. Lo de Softbank ha sido como el gorila más visible. Pero hay muchos otros fondos como Riverwood. Creo que vamos a ver más campeones a nivel panregional y reconocimiento internacional.

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Pulso

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